Hormigas del género Aphaenogaster
Y hoy, ¿dónde pongo las semillas?
El género Aphaenogaster pertenece a la subfamilia Myrmicinae y fue establecido por Gustav Mayr en 1853. Reúne cerca de 200 especies actuales, a las que se suman casi una veintena de formas fósiles, lo que lo convierte en un grupo antiguo y diversificado. Sus obreras son monomórficas: dentro de una misma colonia todas tienen una talla muy similar, sin la división en obreras menores y soldados que se observa en géneros emparentados como Pheidole o Messor. Las antenas son largas, de doce segmentos y rematadas en una maza poco marcada de cuatro artejos.
Su distribución es prácticamente mundial, con la notable excepción del centro y sur de Sudamérica, el África subsahariana y las zonas polares. En la península Ibérica está bien representado, con especies que ocupan desde bosques y matorrales mediterráneos hasta ambientes más frescos y húmedos.
La mayoría de las especies anidan en el suelo, bajo piedras o entre la hojarasca, donde excavan galerías discretas. Son hormigas de hábitos generalistas que combinan el carroñeo y la depredación de pequeños artrópodos con el aprovechamiento de otras fuentes de alimento, por lo que se las suele describir como omnívoras oportunistas. Suelen pasar gran parte de su actividad ocultas, lo que las hace menos conspicuas que otras mirmicinas de su mismo hábitat.

Aphaenogaster dulcineaeEmery, 1924
Nivel: Difícil
Aphaenogaster dulcineae, hormigas del sur de Europa, viven bajo tierra en zonas húmedas, crían pulgones y son fáciles de cuidar para aficionados.


Aphaenogaster gibbosaLatreille, 1798
Nivel: medio
Hormiga mediterránea omnívora con actividad preferentemente crepuscular, conocida por su notable plasticidad conductual frente a perturbaciones como los incendios forestales.

Aphaenogaster subterraneaLatreille, 1798
Nivel: Medio
Hormiga europea de tamaño medio, colonias monogínicas y comportamiento interesante de transporte de líquidos con “esponjas”.