Hormigas del género Formica

Formica es el género tipo de la familia Formicidae y fue establecido por Linneo en 1758, lo que lo sitúa en el origen mismo de la nomenclatura de las hormigas. Pertenece a la subfamilia Formicinae y, en revisiones recientes, se le reconocían al menos 290 especies vivas y casi 60 extintas. Sus obreras miden por lo general entre 4 y 8 mm.

El género se distribuye por la región holártica, Centroamérica y la zona indomalaya. Habita preferentemente en zonas boscosas con abundante material vegetal con el que construir sus nidos, y muestra predilección por ambientes bien iluminados, evitando la vegetación demasiado densa; algunas especies, sin embargo, toleran lugares sombríos. En zonas suburbanas pueden anidar cerca de edificios, en aceras, vallas y cimientos.

Las especies forestales, como la conocida Formica rufa, levantan montículos complejos con un notable impacto ecológico sobre su entorno, mientras que otras construyen nidos más sencillos de una sola cámara. Un rasgo común a todo el género es que ninguna de sus especies fabrica nidos en los árboles. En la península Ibérica el grupo está representado por especies como Formica cunicularia y Formica rufibarbis.

Formica cunicularia

Formica cuniculariaLatreille, 1798

Nivel: Medio

Hormiga europea de hábitats secos y soleados, servidora parasitaria común y pequeña colonia monógena.

Formica rufibarbis

Formica rufibarbisFabricius, 1793

Nivel: Medio

Es una hormiga grande de púas rojas y tiene una cabeza y tórax negruzcos con un tórax rojizo claro. Algunas obreras oscuras pueden parecer Formica fusca, pero siempre hay algo de color entre tórax y abdomen.

Fuentes

  • Formica — Wikipedia (es)[1]